29 de Dic. de 2010 - NADANDO EN CASA
Alejandro ya tenía cuatro meses de reposo y hasta le habían pedido el cupo (a Alejandro todo el mundo le pide algo, hasta el cupo), por eso decidimos reunirnos para que no le doliera tanto, me refiero al cupo, pero nos adivinó la intención y se echó pa'trás. Tuvo miedo, digo yo, y aunque su esposa me llamó para aclarar la situación, no pude evitar que los otros invitados, Gladys, Franklin, Luna y Salomón, se pasaran toda la noche especulando sobre las razones del pobre Alejandro.
15 de enero de 2011 El martes 11 de enero, reiniciamos las actividades en el Eugenio Mendoza y me dio cosa ver cómo Alejandro seguía torturándose y lamentando no haber podido participar de la anterior reunión, por eso nos dimos cita nuevamente este pasado 15 de enero con la excusa de celebrar la llegada del 2011. Las promesas de hacer 60 piscinas como mínimo no se hicieron esperar y además cada uno de los que allí estuvimos demostramos cuál es nuestra especialidad... Franklin es excelente en TRIVIALIDADES, otros somos expertos en CATHEDRAL y, particularmente, Alejandro es muy bueno con un juego que prefiero no mencionar, no vaya a ser que nos volvamos a confundir.
22 de mayo de 2011 Los invité a todos, a los que siempre habían compartido conmigo cada encuentro, pero no! A manera de rompecabezas que hay que ir armando, con paciencia diría yo, esta vez Yo? Ana y Manuel, quienes se incorporaban por primera vez a estos encuentros, estuvieron presentes para hacerme dudar acerca de la certeza de los anteriores... Menos mal que ahí están las fotos que lo demuestran. Heberto, Heidy y Efraín también me acompañaron y así los cuentos del reciente viaje de vacaciones tuvieron cierto tono estereofónico que hicieron muy divertida la velada.
30 de septiembre de 2011 Cuesta un mundo tratar de reunir a estos acuosos amigos. En esta oportunidad fue Luna quien me hizo ver que si organizaba una reunión él asistiría con Salomón. Al final el maluco de la patida resulté ser yo, pues, para efectos de cuidar la paternal imagen, él (solito) decidió suspender la reunión, aun cuando, allí estuvimos Heberto, Alejandro, el Director de los Gloriosos Leones del Caracas, Gladys y Yo? Ana. Jugamos nuevamente todo lo que pudimos, excepto Trivialidades (obviamente, Franklin no estaba, pues, sino el reto hubiese sido inmediato). Por cierto, el Director de los Glorios Leones del Caracas cada día se me hace un reto más difícil... en la próxima le gano!